Morella
los pies del castillo
Morella impresiona ya desde lejos, cuando el viajero que se acerca a visitarla vislumbra, todavía en la distancia, la monumentalidad de su impresionante castillo. Construido sobre una mola de piedra a más de mil metros de altura, el Castillo de Morella es una auténtica fortaleza natural, tan bella como impenetrable. De hecho, se trata de una de las fortalezas más relevantes de todo el Mediterráneo, con un castillo que parece salir de la imaginación del escritor más fantasioso y donde se puede pasear por la plaza de armas, la torre del homenaje, torres de vigilancia y el museizado Palacio del Gobernador. Levantado sobre un enclave ya habitado en el neolítico, el castillo se construye siguiendo los preceptos de la arquitectura islámica y se reforma durante la época medieval. Su aspecto no engaña: aquí se han librado multitud de batallas y otros episodios históricos de gran interés con protagonistas tan relevantes como Abderraman III, el Cid, Jaume I, el rey Fernando de Antequera, el Papa Luna, San Vicente Ferrer, el Príncipe de Viana y el General Cabrera. Y es que, a pesar de ser un núcleo con pocos habitantes, el pueblo de Morella ha sido un enclave de gran importancia geopolítica a lo largo de los siglos – especialmente durante la época de la Corona de Aragón -.
De este esplendoroso pasado medieval, Morella conserva todavía joyas como sus 2 quilómetros de muralla y la singular calle Blasco de Alagón, la más característica de la localidad por sus soportales medievales de piedra y madera, y actualmente, una de las vías más animadas. También es única La Danza de la Muerte, una de las muestras más antiguas del arte macabro español. Estas pinturas del siglo XV pueden visitarse en el Convento de Sant Francesc, otro imprescindible del municipio junto con las dos puertas esculpidas de la Basílica de Santa María la Mayor. Las Torres de San Miquel, la Prisión, el Acueducto, o el Ayuntamiento y sus salas góticas son otros de los innumerables atractivos de Morella.
Y es que Morella es bonita, muy bonita. Tanto, que ha sido reconocida como uno de los Pueblos más bonitos de España y uno de los 44 mejores pueblos turísticos del mundo (según la OMT). Pero Morella también es interesante, muy interesante. Un enclave único donde dejarse llevar por un presente lleno de encanto y un pasado que no solamente nos detendrá en la época medieval, sino que nos propone viajar mucho más allá en el tiempo, invitándonos a descubrir restos de los primeros pobladores a través de las Pinturas Rupestres de Morella La Vella y el museo Tiempo de Dinosaurios, donde conocer a uno de los vecinos más singulares del municipio: el Iguanodon, el dinosaurio más prolífico en la zona.
El Sexenni, unas fiestas de belleza singular
Pero si hablamos de Morella, es imprescindible hacerlo también de las Fiestas del Sexenni, una singular celebración que se celebra de 6 en 6 años y durante la segunda quincena de agosto para agradecer a la Virgen de Vallivana que salvara al pueblo de una terrible plaga de peste en el año 1672. De hecho, es la llegada de esta virgen al pueblo, acompañada por cientos de romeros, el eje central de la fiesta. A partir de aquí se suceden procesiones y bailes de complicada ejecución que llenan la ciudad de fiesta y emoción envueltos en increíbles decorados de papel. El año 2024 será año de Sexenni (y el 2030, 2036, 2042…), una celebración catalogada como Bien de Interés Cultural y Fiesta de Interés Turístico Nacional. Un año antes del Sexenni y para recordar que este se acerca, se celebra el Anuncio, una divertida batalla donde se lanzan unas 60 toneladas de confeti en medio de una desfilada de increíbles carrozas, en cuya ejecución se ha trabajado durante todo un año.
La celebración de Sant Antoni (herencia pagana de la fiesta del fuego) es una de las muchas propuestas que recuerdan el esplendoroso pasado medieval del municipio, como también lo son las fiestas del Corpus; el Early Music, un festival de música medieval y renacentista que se celebra a finales de julio y que ha alcanzado relevancia internacional; y la Feria Agrícola y Ganadera (en septiembre) que lleva más de 750 años organizándose.
Paseos para tranquilos y valientes
Después de tanto trajín, puede que al visitante le apetezca escaparse a disfrutar de la naturaleza. Sabía decisión. Los 413’5 Km2 de termino municipal ofrecen la posibilidad de perderse entre bosques de pinos, carrascas y flora mediterránea, como los que se pueden ver visitando la montaña de Pereroles. Los más aventureros, podrán subirse a sus bicicletas y disfrutar de los caminos recuperados y adaptados por Morella Singletracks, mientras que aquellos que no quieran alejarse del núcleo urbano podrán disfrutar del Paseo de la Alameda, una ruta urbana y accesible que enlaza la Puerta de los Estudios con la Puerta de la Nevera y que ofrece unas magníficas vistas al castillo y a las montañas del macizo de Els Ports.
Tras tanta caminata, un último imprescindible: sentaros a la mesa y descubrid porqué Morella se ha convertido en el lugar ideal para disfrutar de la trufa negra. Y es que no podemos acabar esta presentación sin daros el mejor de los consejos… ¡olvidaros del plano y salid a callejear sin rumbo por un pueblo donde la magia se esconde detrás de cada esquina!
Fiestas y festividades
Fiestas de Interés Turístico Nacional y un intenso calendario cultural
