Los 12 imprescindibles
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Visitar los castillos y descubrir cómo vivían los reyes medievales
Monumentales castillos vigilan desde las alturas las 3 etapas de esta ruta. El Castillo de Morella con su Palacio del Gobernador; el Castillo de los Calatravos en Alcañiz, con sus particulares frescos góticos; y el Castillo de la Zuda, hoy un magnífico mirador sobre Tortosa; fueron construidos hace siglos y se han convertido en excelentes escenarios que explican el paso del tiempo y la historia de sus pobladores. Y aunque cada uno de ellos ofrece al visitante una experiencia totalmente distinta, los tres comparten una característica común: se han erigido como símbolos de las localidades que habitan.
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Admirar la Danza de la muerte en el Convento de Sant Francesc en Morella
La Danza de la muerte es el nombre que recibe una singular pintura del siglo XV que actualmente constituye una de las muestras más antiguas del arte macabro español. En ella se pueden observar personajes nobles, clero y pueblo llano danzando unidos entorno a la muerte. Este fresco forma parte del conjunto del Convento de San Francisco, un edificio gótico religioso construido por la orden franciscana entre los siglos XIII y XIV y compuesto por la iglesia, el claustro y las salas de profundis.
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Conocer a los reyes de la Corona de Aragón visitando los Reales Colegios de Tortosa
Durante el Renacimiento, la ciudad de Tortosa vivió su momento más esplendoroso y logró situarse como el centro cultural de Catalunya. Fue entonces cuando se construyeron los Reales Colegios. Se trata de un conjunto arquitectónico de tres edificios, destacando especialmente el Colegio de San Jaime y San Matías, y en particular su patio, donde el visitante averiguará qué aspecto tenían los reyes y reinas de la Corona de Aragón gracias al friso esculpido con sus rostros que lo decoran.
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Subir a la Torre de la Concordia y contemplar Alcañiz des de las alturas
Subir las escaleras que llevarán al visitante hasta el punto más alto de la Torre de la Concordia tiene premio, y no es otro que disfrutar de las espléndidas vistas que ofrece sobre Alcañiz el único resto que queda en pie de la antigua iglesia gótica de Santa María la Mayor, demolida en el siglo XVII y sustituida por el templo barroco actual. Entre el suelo y el cielo, el visitante descubrirá además la sala del reloj, los ventanales de la torre y las campanas que marcan el paso del tiempo.
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Pasear siguiendo el recorrido de las murallas
Como imperturbables testigos del paso del tiempo, las tres etapas de esta ruta siguen manteniendo en pie parte de las murallas, torres y fortificaciones que defendieron las localidades años atrás. En Morella, todavía lucen cerca de 2 quilómetros de muralla, datada entre los siglos XIV y XV y con algunas de sus torres convertidas en museo. También Tortosa puede presumir de la indestructibilidad de sus muros, murallas y fortificaciones de distintas épocas y sumando más de 6 quilómetros de trazado. En Alcañiz se conservan todavía dos tramos de la antigua muralla que, asociados a torreones, se han mezclado con la arquitectura de nueva construcción.
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Admirar Tortosa navegando por el Ebro
El Ebro es un río con personalidad que ha marcado, de manera irrefutable, la identidad y la historia de Tortosa. Quién llegue a la ciudad descubrirá la amplitud y la calma de este espacio fluvial, sobrevolado por los puentes que unen una ciudad atravesada por el agua. Sin duda alguna, un paseo (ya sea en laúd, canoa o kayak) por el Ebro es una manera genial de disfrutar de la ciudad y dejarse sorprender, por ejemplo, por curiosidades naturales como la Illa dels Bous, una isla habitada por bueyes salvajes.
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Sentarse a contemplar el patrimonio arquitectónico que rodea la Plaza de España y descender a los pasadizos subterráneos medievales de Alcañiz
Aunque se desconoce el verdadero alcance que pudieron tener estos pasadizos subterráneos, se cree que podrían haber unido numerosos e importantes puntos de la ciudad. Lo que sí sabemos con certeza es que su punto de acceso actual se sitúa bajo la Oficina de Turismo y permite visitar una bodega de planta rectangular desde la que parten dos estrechos pasadizos visitables y que desembocan en la nevera, una sala de 20 metros de longitud por 4 de altura donde se guardaba la nieve durante todo el año como método para conservar los alimentos.
La Plaza de España es un imprescindible para cualquiera que visite Alcañiz. En este espacio se resumen años de historia de la ciudad, explicados por los edificios que la rodean. Quién se sitúe en el centro de esta plaza cuadrada vislumbrará a su alrededor el conjunto de interés Histórico-Artístico del Ayuntamiento y la Lonja; así como la Iglesia de Santa María la Mayor y su torre de la Concordia. También aquí mismo se ubica la Oficina de Turismo de la ciudad, puerta de acceso para la visita a los subterráneos medievales.
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Viajar a la prehistoria
Los primeros pobladores que llegaron a las 3 etapas de esta ruta lo hicieron hace muchísimos años, y dejaron importantes huellas todavía visitables. Los primeros de ellos, ni siquiera caminaban sobre dos patas: se trata de los dinosaurios, que en Morella son el eje central del Museo Tiempo de Dinosaurios, con una interesante propuesta de geología y paleontología que tiene como punto de partida su colección de fósiles del Cretácico. Además, tanto Morella como Alcañiz conservan pinturas prehistóricas que forman parte del arte rupestre del arco mediterráneo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.
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Callejear sin rumbo
Castillos, murallas, torres, laberintos y una larga lista de atractivos culturales y patrimoniales convierten las etapas de la Ruta 3 Reyes en lugares ideales donde disfrutar y aprender. Pero la visita no sería completa si quienes lleguen hasta estas localidades no se olvidan por un rato de mapas e indicaciones y salen a callejear sin ningún objetivo, más allá del de disfrutar de tres localidades con rincones sorprendentes en los que detenerse a tomar un café o un buen almuerzo, conocer artesanos y sus técnicas centenarias, visitar comercios familiares, sentarse junto a una fuente, toparse con edificios singulares, conocer cómo viven sus habitantes y recuperar, aunque sea por unos instantes, la sensación de posesión del tiempo.
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Disfrutar de la buena gastronomía
Es indudable, hacer turismo da hambre y sentarse a la mesa es una excelente manera de empezar a conocer el destino que se visita. Por eso, nada mejor que recuperar fuerzas descubriendo la oferta gastronómica de la Ruta 3 Reyes, caracterizada por una materia prima de excelente calidad, por sus recetas de origen medieval y por su prolífica variedad de dulces. No dudéis en preguntar en restaurantes, pastelerías, carnicerías, queserías y otros establecimientos de alimentación por las especialidades gastronómicas locales y dejaros aconsejar para descubrir sabores de lo más genuinos.
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Dejarse acariciar por la naturaleza
La Ruta 3 Reyes transcurre por tres localidades milenarias cuyas condiciones naturales sedujeron a los primeros pobladores para establecerse en ellas. Mucho ha llovido desde entonces, pero hay algo que no ha cambiado, la belleza y variedad su entorno. Ríos, estanques de agua salada, espacios dominados por el verde y otros por un paisaje prácticamente lunar, lugares ideales para disfrutar de la observación de aves y para relajarse practicando senderismos y cicloturismo son solo algunas de las muchas opciones por descubrir paseando por la Ruta 3 Reyes más verde. El embalse de la Estanca en Alcañiz, el Paseo de la Alameda en Morella, y el tramo de Vía Verde que une Tortosa con los Parques Naturales del Delta del Ebro y Els Ports son nuestros imprescindibles.
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Consultar el intenso calendario de festividades y cultural
Las Fiesta del Renacimiento de Tortosa, las Fiestas del Sexenni de Morella y la Semana Santa de Alcañiz comparten una misma característica: todas ellas han sido declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional. Y es que se trata de celebraciones de gran belleza y singularidad, de larga tradición y, sobre todo, de fiestas muy vividas en las que los habitantes de las tres localidades colaboran y disfrutan al máximo. Pero eso no es todo, gastronomía, música, tradiciones, historia y mucha cultura protagonizan un amplio calendario de festividades y celebraciones que se extiende a lo largo de todo el año.
Fiestas y festividades
Fiestas de Interés Turístico Nacional y un intenso calendario cultural
